Cicloturismo de alforjas en Francia: LA VÉLOSUD en bicicleta

De Biarritz a Lourdes en bicicleta
La Vélosud es una gran travesía cicloturista que cruza Francia de oeste a este,
conectando el océano Atlántico con el Mediterráneo, desde Biarritz hasta Le Barcarès.
En esta ocasión recorrimos el tramo comprendido entre Biarritz y Lourdes, un itinerario
que combina costa, valles fluviales, colinas agrícolas y las primeras estribaciones de los
Pirineos. Se trata de una ruta progresiva y variada, especialmente adecuada para
cicloturismo tranquilo con bicicleta convencional y alforjas, disfrutando del viaje a
ritmo humano.
Nuestro recorrido finalizó en Lourdes por cuestiones logísticas. Desde allí regresamos
en tren regional hasta la ciudad de Bayona, completando posteriormente en bicicleta el
tramo final hasta Biarritz.
Planificación y consideraciones prácticas
La ruta se diseñó tomando como referencia el trazado oficial publicado por France Vélo
Tourisme, adaptando las etapas a la ubicación de los campings donde pernoctamos.
Conviene tener en cuenta algunos aspectos importantes:
 En determinados tramos rurales escasean los alojamientos.
 Los pequeños pueblos no siempre disponen de tiendas de alimentación.
 No abundan las fuentes públicas.
Por ello, es recomendable aprovisionarse adecuadamente cuando se atraviesen
localidades con supermercados de mayor tamaño.
Desde el punto de vista paisajístico, el recorrido es muy completo. Parte del litoral
atlántico y, de forma gradual, se adentra en terrenos más ondulados hasta ofrecer
amplias vistas del Pirineo francés. Esta transición progresiva constituye uno de los
mayores atractivos de la ruta.
Descripción de las etapas
Etapa 1
Biarritz – Urt
34 km | Dificultad: Fácil

La salida desde Biarritz permite comenzar el viaje junto al mar, recorriendo un
agradable carril bici con vistas abiertas al Atlántico. El ambiente marítimo y la amplitud
del paisaje acompañan los primeros kilómetros.
Posteriormente, la ruta conecta con el río Adour, cuyo curso seguimos en un tramo
completamente llano y muy cómodo hasta Bayona. La ciudad merece una visita por su
casco histórico de arquitectura vasca y su animado ambiente. Además, cuenta con
estación principal de tren, lo que la convierte en un excelente punto logístico para
cicloturistas.
Desde Bayona se continúa siguiendo la señalización de la Vélodyssée y la V81. El
trayecto hasta Urt resulta sencillo, siempre paralelo al río.
El acceso final a Urt exige superar una pendiente considerable para alcanzar el núcleo
urbano y el camping, situado en la parte alta. Pernoctación en el camping: Etcher
Azahar.
Etapa 2
Urt – Salies-de-Béarn
50 km | Dificultad: Media
En esta jornada el paisaje cambia de forma notable. Tras abandonar el valle amplio, la
ruta se adentra en un terreno de colinas agrícolas con continuos desniveles.
A partir de Bidache, las subidas y bajadas se suceden de manera constante. Los pueblos,
situados generalmente en lo alto, obligan a afrontar rampas exigentes que, con bicicleta
cargada, pueden requerir en algún punto empujar.
Tras el paso por Escos, una vía verde atraviesa un frondoso bosque y conduce en ligero
descenso hasta Salies-de-Béarn, ciudad conocida por sus aguas termales. El final de
etapa resulta especialmente agradable, con la posibilidad de descanso y recuperación
pernoctando en el camping municipal con piscina de agua termal templada.

Etapa 3
Salies-de-Béarn – Lescar
75 km | Dificultad: Media-Alta
La etapa continúa sobre la vía verde por la cual vinimos el día anterior, lo que permite
rodar con comodidad durante los primeros kilómetros.
La llegada a Orthez introduce un interesante componente histórico, ya que fue antigua
capital del Béarn y conserva un notable patrimonio medieval.

A partir de aquí, el recorrido discurre por carreteras secundarias de muy poco tráfico,
atravesando campos de cultivo y pequeñas localidades rurales. El perfil es ondulado y
constante: no existen grandes ascensiones, pero la sucesión de repechos exige mantener
un ritmo regular y administrar bien el esfuerzo.
La jornada concluye en Lescar, localidad situada a pocos kilómetros de Pau.
Pernoctación Camping de Lescar situado a pie de via.

Etapa 4
Lescar – Pau – Lourdes
65 km | Dificultad: Media
Desde Lescar, una vía verde de aproximadamente 12 kilómetros conduce hasta Pau. La
ciudad, antigua capital del Reino de Navarra, bien merece una parada para recorrer su
centro histórico y disfrutar de las vistas panorámicas hacia los Pirineos.
Al retomar la ruta, el paisaje comienza a transformarse. El relieve se acentúa
progresivamente y, en días despejados, se distinguen claramente las cumbres pirenaicas,
entre ellas el emblemático Midi d’Ossau.
La llegada a Lourdes marca el final de nuestro recorrido ciclista. El contraste entre el
ambiente atlántico del inicio y la atmósfera montañosa del final resume la riqueza y
diversidad del itinerario.
Pernoctación en el camping La Forêt. Un camping con encanto y ambiente natural
situado en un entorno boscoso y tranquilo a unos 10 min a pie de los Santuarios de
Lourdes.

Etapa 5
Lourdes
Lourdes es uno de los principales centros de peregrinación del mundo. Desde las
apariciones marianas de 1858 en la gruta de Massabielle, la ciudad recibe millones de
visitantes cada año.
Más allá de su dimensión religiosa, constituye un final de ruta con identidad propia y
una infraestructura bien adaptada al visitante.

Regreso
Desde la estación de Lourdes es posible tomar trenes regionales que permiten el
transporte de bicicletas sin desmontar, aunque conviene consultar horarios y
condiciones con antelación.

Conclusión
La Vélosud, en su tramo entre Biarritz y Lourdes, es una ruta completa y progresiva.
Comienza junto al océano, atraviesa valles fluviales y colinas agrícolas, y culmina con
la presencia cercana de los Pirineos.
Es un itinerario especialmente recomendable para cicloturistas que viajan con alforjas y
bicicleta convencional, que valoran la variedad de paisajes, la tranquilidad de las
carreteras secundarias y el placer de avanzar sin prisas.
Un viaje que demuestra que no es necesario recorrer grandes puertos para vivir una
experiencia intensa: basta con dejar que el territorio se transforme lentamente bajo
nuestras ruedas.